México, primer socio comercial de Estados Unidos


CIUDAD DE MÉXICO.- Antes incluso de haber firmado el T-MEC, México ya ha exportado, durante el 2019, 358 000 millones de dólares a los EEUU, alcanzando dicha cifra el 14% del monto total del comercio de nuestro país y aliviando en parte los malos resultados del primer año del nuevo ejecutivo mexicano, presidido por Andrés Manuel López Obrador. Con estas buenas cifras en mente, ¿cómo afectará la firma del acuerdo T-MEC a la evolución del comercio, la divisa y la economía mexicana en general?

T-MEC, UN ACUERDO PARA AMÉRICA DEL NORTE

Aunque anunciado en octubre del 2018, finalmente ha sido el último mes del 2019 el que ha visto la firma definitiva y enero del 2020 el testigo de la ratificación por parte de Trump del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), entre los tres integrantes del ya extinto Tratado de Libre Comercio De América del Norte (TLCAN). El acuerdo, junto a los buenos resultados exportadores, ha actuado a modo de bálsamo para aliviar la mala evolución experimentada por el PIB mexicano durante este 2019, que se ha contraído un 0,1%.

La expectativa de los tres gobiernos implicados es que el acuerdo traiga mayores inversiones para toda la región de América del Norte a la par que respete la soberanía de las naciones firmantes.

El nuevo acuerdo fue una de las promesas del presidente estadounidense, que llegó a calificar al antiguo TLCAN como el peor acuerdo comercial de la historia de los EEUU. El T-MEC trae entre otros los siguientes cambios:

-La industria de la automoción ha sido uno de los ejes en torno al cual han girado las negociaciones, y ahora, para que un automóvil sea exportado sin aranceles, el 75% del vehículo deberá haber sido construido en uno de los tres países (según el antiguo TLCAN solo se exigía que fuera construido un 62,5%). Además, entre el 40 y el 45% del auto deberá haber sido fabricado por operarios que hayan cobrado por lo menos 16 dólares la hora.

-Se incluyen estrictas normas medio ambientales, acordes con la sensibilidad a este respecto de los tiempos actuales.

-El T-MEC es un acuerdo aceptable para el gobierno estadounidense, ya que un informe de la Comisión de Comercio Internacional de los EEUU calcula que se crearán en su país más de 175 000 puestos de trabajo y tendrá un impacto positivo en su PIB, haciéndolo crecer un 0,35%.

-Mejores condiciones laborales. Una de las quejas estadounidenses más recurrentes era la de que se deslocalizaban puestos de trabajo en EEUU en beneficio de México al ser en nuestro país peores los salarios y peores, y por lo tanto más baratas, las condiciones laborales de los trabajadores. El nuevo acuerdo obligará a México al cumplimiento de su legislación laboral, e incluirá mecanismos de vigilancia.

-Se busca reducir el precio de los medicamentos al eliminar los diez años de exclusividad de la que disfrutaban los nuevos medicamentos, facilitando así la llegada al mercado de medicamentos genéricos.

El T-MEC estará vigente durante dieciséis años, prorrogables por otros dieciséis años más.

EL PESO MEXICANO SUBE LIGERAMENTE DURANTE EL INICIO DEL 2020

El peso mexicano por su parte abrió el año cotizando a 0,0528 dólares, y a principios de febrero ya se encontraba en alrededor de 0,0533 dólares por lo que desde la perspectiva del trading en el mercado Forex, la tendencia ha sido alcista, pero habrá que seguirlo muy de cerca para ver cómo sigue reaccionando al cambiante contexto internacional, ya que parece que el jueves sufrió una caída debido al sentimiento que despierta la falta de medidas contra el coronavirus.

Las razones principales parecen haber sido la firma del tratado comercial y el fin de la guerra comercial EEUU-China.

Aunque el valor del peso con respecto al dólar no afecta al común de los ciudadanos, si es una cifra muy a tener en cuenta para la industria exportadora e importadora, ya que les afecta de manera muy directa.

Para los exportadores es importante disponer de una moneda más débil que la moneda de destino, porque la vuelve más competitiva, también se puede optar por debilitar la moneda devaluándola para evitar un estancamiento e incluso un retroceso de la economía.

Para importar es más favorable contar con una moneda fuerte, que permite comprar fuera a mejores precios, pero que en caso de crisis puede ralentizar la recuperación, como algunos analistas creen que ha sido el caso de la eurozona y su bajo crecimiento.

Por lo tanto, aunque seguimos dependiendo de la importación, mientras la economía mexicana siga creciendo y vaya mejorando el nivel de vida de los ciudadanos, es de esperar que la moneda siga haciéndose más fuerte.